Un estado de emergencia puede ser declarado por el gobierno de un país en situaciones excepcionales, como en el caso de perturbación de la paz o del orden interno de un Estado, ya sea a consecuencia de conflictos armados, catástrofes o desastres, brotes de enfermedades contagiosas, circunstancias políticas y disturbios civiles que afectan o impiden la vida normal de la comunidad.
En los estados de emergencia un gobierno está facultado para realizar acciones que normalmente no se le permitiría hacer, y se reserva amplios poderes para restringir o suspender derechos garantizados por la constitución o la ley básica de un país, en virtud de la defensa o la seguridad nacional. La restricción o suspensión de estos derechos pueden ser, por ejemplo, los relativos a la inviolabilidad del domicilio, la libertad de reunión o tránsito y la privacidad de las comunicaciones personales.
El 08 de abril de 2016 fueron detenidos dos integrantes más de la célula terrorista que atacó París y Bruselas. Uno de ellos confesó a los investigadores que su objetivo original no era la capital de Bélgica, sino la Eurocopa en Francia. Una computadora, recuperada unos días antes en una redada, contenía información que ya lo sugería.
Las autoridades gubernamentales y deportivas mantuvieron su discurso: la seguridad para el torneo continental sería excepcional, como nunca se había visto en un evento deportivo en el país.
El estado de emergencia declarado en Francia, unas horas después de los atentados de París, en noviembre de 2015, se había ido extendiendo y estaba vigente para cubrir el campeonato europeo de futbol, así como la carrera ciclista Le Tour de France, la cual concluiría el 24 de julio.
Estamos haciendo todo lo posible para evitar un ataque terrorista, y nos estamos preparando para reaccionar ante uno.
Bernard Cazeneuve, ministro del Interior de Francia
Como parte de los preparativos, fuerzas especiales y equipos de emergencia entrenaron para enfrentar posibles atentados, simulando al menos 30 escenarios diferentes: ataques químicos y biológicos, toma de rehenes, ataques a aficionados afuera de un estadio o en algún sitio público, etc.
El 07 de junio, además, el gobierno francés lanzó una aplicación gratuita para teléfonos inteligentes denominada SAIP (Système d’Alerte et d’Information des Populations) con el objeto de alertar a las personas en caso de un ataque y proporcionarles asesoramiento de cómo mantenerse a salvo:
Durante la Eurocopa 2016, los estadios, las zonas de aficionados, las sedes que retransmiten el torneo y los centros de transporte representan objetivos potenciales de ataques terroristas. Debe estar atento en todo momento, especialmente en las áreas que albergan eventos de la Euro, y seguir los consejos de las autoridades francesas locales.
El presidente de Francia, François Hollande, insistía en que habían invertido todos los medios a su alcance para tener éxito en la seguridad de la competencia y que la gente no debía dejarse presionar por la amenaza. Países como Estados Unidos, Polonia y Reino Unido, de cualquier modo, emitieron alertas especiales de viaje para sus ciudadanos con planes de asistir a la Euro por una alta amenaza de terrorismo específicamente asociada con el autodenominado Estado Islámico (AEI). El primer ministro británico, David Cameron, describió la amenaza al evento como severa.
El temor de que militantes, células de partidarios o lobos solitarios leales al AEI perpetraran ataques durante la Eurocopa no sólo era a causa de los atentados a París y Bruselas, sino también porque de los 24 países que competirían en el torneo, 22 formaban parte de las distintas coaliciones internacionales que llevaban más de un año combatiendo al AEI en Siria e Iraq.
Algunos de esos países no participaban directamente en los combates, pero prestaban apoyo militar, ayuda humanitaria o servicios de inteligencia. El AEI, para esos momentos, comenzaba a perder territorios que había capturado en Siria e Iraq.
Por si eso no fuera suficiente, el 06 de junio, fuerzas especiales ucranianas arrestaron a un hombre francés en la frontera entre Ucrania y Polonia, en cuyo vehículo se encontraron cinco armas semiautomáticas Kalashnikov, dos granadas, 5000 balas, 100 detonadores y 125 kilogramos de explosivos.
De acuerdo con el Servicio de Seguridad de Ucrania, el hombre, un ultranacionalista de extrema derecha que estaba bajo vigilancia de las autoridades, había planeado múltiples ataques antes y durante la Eurocopa Francia 2016.
El apoyo de la afición
En una encuesta aplicada a aficionados al futbol en cinco países que competirían en la Eurocopa, la firma británica YouGov encontró que claras mayorías en Inglaterra (87%), Gales (87%), Alemania (86%), Francia (80%) y Suecia (62%) creían que existía un riesgo significativo de un ataque terrorista (de moderado a alto), similar a los ocurridos en París y Bruselas. Sin embargo, más del 80% pensaba que había sido una decisión correcta que la competencia siguiera adelante, en lugar de moverla a otro lugar o cancelarla por completo.
YouGov es una empresa global de opinión pública y análisis de datos con sede en el Reino Unido y operaciones en Europa, América del Norte, Oriente Medio y Asia-Pacífico. El estudio se llevó a cabo entre el 31 de mayo y el 06 de junio de 2016.
La Euro
Durante la competencia, celebrada del 10 de junio al 10 de julio, el gobierno de Francia fue responsable de la seguridad general mientras que la Unión de Federaciones Europeas de Futbol (UEFA) se encargó de la seguridad en los sitios oficiales: estadios, campos de entrenamiento, centro de medios, etc.
Más de 90,000 elementos fueron desplegados, entre oficiales de la Policía Nacional, gendarmes, soldados, unidades de contraterrorismo, escuadrones expertos en bombas, policía antidisturbios y guardias de seguridad privada. Para tener una idea de lo que esta cifra récord significa: en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y la Copa del Mundo Rusia 2018, que son los mayores eventos deportivos, se emplearon entre 70,000 y 80,000 elementos.
A cada selección, a cada hotel-base y a cada campo de entrenamiento se asignaron enlaces de seguridad, oficiales de policía y agentes de fuerzas especiales. Los campos de entrenamiento, así como los estadios, fueron declarados zonas de exclusión aérea.
Alrededor de cada estadio se instalaron varios perímetros de vallas para que las autoridades pudieran llevar a cabo revisiones. En algunos casos, los aficionados pasaron por tres controles de seguridad, como mínimo, antes de poder entrar. Adentro, obviamente, había un fuerte presencia policial.
Para robustecer la seguridad en los Fan Fests el presupuesto se duplicó a EUR 24 millones (27 millones de dólares). La protección incluía elementos de seguridad privada y de la policía, quienes fueron apoyados por detectores de metales, circuitos cerrados de televisión (CCTV) y perros rastreadores. La proporción era de un agente de seguridad privada por cada 100 personas.
En lugares estratégicos se utilizó tecnología antidrones y también drones equipados con cámaras de alta definición que podían capturar imágenes térmicas infrarrojas, así como reconocer las placas de un vehículo desde al menos 50 metros de distancia y 30 metros de altura.
Los centros de las ciudades, los monumentos, los sitios turísticos, las redes de transporte y los aeropuertos fueron altamente vigilados por la policía y militares.
No se registraron ataques terroristas durante la Eurocopa, pero sí se llevaron a cabo un par de acciones preventivas:
Julio 3, 2016. Explosión controlada de un auto sospechoso afuera del Stade de France, previo al partido Francia-Islandia.
Julio 10, 2016. Explosión controlada de un paquete sospechoso afuera del hotel Pullman, en donde estaba hospedada la selección de Francia, unas horas antes de la final contra Portugal.
Las autoridades no ahondaron en los detalles de ninguno de esos dos incidentes.
El estado de emergencia en Francia se mantuvo durante casi tres años: del 13 de noviembre de 2015 hasta el 01 de noviembre de 2017, cuando entró en vigor una nueva ley antiterrorista. En ese periodo se registraron 15 atentados en el país que dejaron un saldo de 1089 víctimas, entre personas muertas y heridas. Por lo menos 10 de los ataques fueron reivindicados por el autodenominado Estado Islámico o por hombres que le habían jurado lealtad.
La Euro 2016, por cierto, la terminó ganando, sorpresivamente, Portugal, quien venció a Francia en tiempo extra 1-0.
| Wall Street Journal
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France 24 English
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| Russia Today
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Al Jazeera English
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