De la serie Los otros Mundiales→
I
Son como países fantasma. Los más de ellos ni siquiera existen oficialmente. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) no los reconoce ni tampoco la mayoría de los gobiernos del mundo. Sus nombres suenan extraños y es imposible localizarlos en un mapa.
¿Por ejemplo? Cascadia, Felvidek, Heligoland, Pueblo Uigur, República de Nagorno Karabaj, Transnistria, Tamil Eelam o Zanzibar.
Se trata de regiones autónomas o semiautónomas, provincias, colonias, comunidades apátridas, grupos étnicos, minorías, Estados con reconocimiento limitado, micronaciones, seudonaciones y naciones autodeclaradas que no pertenecen a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) y que, sin embargo, disputan un campeonato mundial de futbol.
Es un torneo alternativo, por supuesto. La copa de los rebeldes, como la ha llamado el corresponsal británico Jack Losh. Su organización y logística no son fáciles. La parafernalia, aunque decorosa, es más bien modesta. Cobertura mediática escasa, audiencia limitada. Pero las aspiraciones —y las significaciones— no son en absoluto pequeñas:
Los jugadores sueñan con representar a su gente y aquello que sienten como su patria: un lugar, un recuerdo, una idea
Cada selección juega para ser reconocida como el mejor equipo más allá de los dominios de la FIFA
Y los pueblos buscan ganarse un sitio en el escenario político global
Porque el futbol es también una manera de afirmar sus identidades —étnicas, culturales, nacionales— y una plataforma que les permite, literalmente, manifestarse: existimos, somos, estamos. Y sí, jugamos.
El futbol internacional moderno está estrechamente vinculado con el orgullo nacional de un país. Cuanto menor sea el país, más notable y de mayor alcance será ese orgullo.
Max Seddon, periodista, The Financial Times
II
La Copa Mundial de Futbol CONIFA es una competencia internacional a nivel selecciones, organizada por la Confederación de Asociaciones Independientes de Futbol (Confederation of Independent Football Associations), la cual agrupa a todos los excluidos de la FIFA —y casi que del mundo también—.
La CONIFA, a marzo de 2019, está integrada por 54 miembros de Europa, Asia, Oceanía, África y Norteamérica, que en conjunto representan a más de 300 millones de personas. Sólo dos afiliados, Mónaco y Kiribati, son Estados soberanos reconocidos por la ONU.
De 2003 a 2013, los rebeldes del futbol estuvieron asociados a la NF-Board (New Football Federations-Board). Unos cuantos, muy pocos a decir verdad, participaron en alguna de las cinco ediciones de la Copa Mundial VIVA, celebradas entre 2006 y 2012.
La primera Copa Mundial CONIFA, en 2014, tuvo lugar en Östersund, Suecia, y asistieron 12 selecciones por invitación. Una de ellas fue la de Darfur, que es una región en el Sudán occidental. El equipo estaba integrado por refugiados que vivían en campamentos ubicados en Chad a causa de la guerra. La ONU, a instancias de la CONIFA, les proporcionó los documentos de viaje.
El primer campeón fue el Condado de Niza que venció a la Isla de Man en la final. El Pueblo Arameo se impuso a Osetia del Sur en el partido por el tercer puesto. Los de Darfur, por cierto, recibieron 61 goles y quedaron en último lugar, pero ganaron el premio Fair Play y al final del torneo se les concedió asilo.
De acuerdo con Sascha Düerkop, secretario general de la CONIFA, su principal objetivo es dejar que todos, en todas partes, jueguen al futbol. El 100% de los colaboradores son voluntarios y ninguno recibe sueldo. El financiamiento para sus actividades proviene de patrocinios, donaciones, las cuotas de los miembros y algunos ingresos que derivan de los torneos.
Sus métodos de clasificación se basan en partidos amistosos, pequeños torneos locales/regionales y la Copa Europea de Futbol CONIFA que se llevó a cabo, por primera vez, en 2015. El ranking general, desde hace un par de años, lo encabeza Occitania.
La CONIFA y sus miembros se quejan de que el sistema de admisión de la FIFA no es muy transparente y sí bastante desigual, pues hay entidades que no son propiamente países y pertenecen a ella:
Gibraltar, territorio de ultramar del Reino Unido
Kosovo, Estado con reconocimiento limitado
Macao, región administrativa especial de la República Popular China
Samoa Americana, territorio no incorporado de EUA
Y a pesar de que lo han intentado, la Isla de Man, que tiene mayor autonomía de Gran Bretaña que Gibraltar, o Kiribati, que es miembro de la ONU, no han sido elegibles para incorporarse a la FIFA.
III
Aunque la CONIFA ya celebró su tercera Copa del Mundo (Londres 2018), la segunda edición del torneo es un caso que ilustra perfectamente todo lo que entraña este otro futbol: se inauguró el 28 de mayo de 2016 y la sede fue Abjasia (Abkhazia).
Abjasia se localiza en la costa oriental del Mar Negro, a 1771 kilómetros de Moscú, Rusia. Antiguamente era un centro turístico para la élite soviética que, tras la disolución de la URSS y después de una guerra con Georgia, se proclamó república independiente de facto en 1993.
Con una población de aproximadamente 240,000 habitantes, Abjasia funciona como un protectorado ruso, ya que recibe su apoyo en asuntos financieros y de seguridad. Sólo es reconocida por Nicaragua, Venezuela y Nauru. La comunidad internacional considera que es una república autónoma que pertenece a Georgia.
Los líderes de la CONIFA insisten en que la confederación y sus torneos son completamente neutrales, pero las implicaciones políticas son innegables y la elección de Abjasia como sede es un buen ejemplo:
El equipo abjasio no pudo asistir a la Copa Europea CONIFA de 2015, porque el gobierno de Hungría no le concedió las visas para ingresar a su territorio. Las solicitudes, al parecer, simplemente fueron ignoradas. La denegación y los motivos nunca se informaron, ni siquiera a los interesados.
La CONIFA denunció el hecho como una interferencia política y presentó una carta protesta a diversas entidades que igual no prosperó. Su Comité Ejecutivo, en consecuencia, votó por unanimidad que el Mundial de 2016 se le otorgara a Abjasia. Además de la calidad de la oferta, declararon, la decisión enviaría un mensaje de que la CONIFA respaldaba totalmente a todos sus miembros.
Dicha decisión no fue bien acogida por el gobierno georgiano y, previo al torneo, lanzó una advertencia: entrar en Abjasia desde Rusia sería una violación a la integridad territorial de Georgia y cualquiera que se atreviera podría enfrentar cargos criminales.
Algunos, de cualquier modo, se atrevieron. Otros optaron por la ruta a través de Georgia que era casi como una peregrinación: primero había que trasladarse a la ciudad de Tbilisi y luego tomar un tren nocturno o manejar por carretera, unas seis horas, para llegar a la frontera. Desde ahí, había que caminar como un kilómetro o ir en una carreta tirada por un burro para poder entrar en Abjasia.
Tenemos el derecho de gobernar nuestro territorio, ya pagamos por él con nuestra sangre. Este Mundial es un paso para estar más conectados con el mundo y demostrar que Georgia no puede aislarnos.
Kan Taniya, viceministro de Asuntos Exteriores de Abjasia
Las amenazas no detuvieron a los participantes ni a los pocos medios que se animaron a cubrir el evento. Tampoco las confusiones en las fronteras: los guardias rusos, por ejemplo, pensaron que los 18 hombres negros del equipo de Somalilandia eran espías, mientras que los de Kurdistán tuvieron que esperar horas, porque los oficiales nunca habían visto un pasaporte iraquí.
Como sea, pues, la Copa del Mundo para estados no reconocidos 2016 logró arrancar, con la participación de las siguientes selecciones (además de Abjasia):
| Armenia Occidental Representación de los pueblos indígenas armenios del este de Turquía que fueron masacrados o deportados. Actualmente viven en la diáspora. | Chipre del Norte Estado autodeclarado que sólo es reconocido por Turquía. La comunidad internacional lo considera parte de la República de Chipre. |
| Coreanos Unidos en Japón Procedentes de la diáspora coreana, llegaron a Japón a principios del siglo XX, pero aún se les considera como extranjeros. | Islas Chagos El Reino Unido, a finales de los años 60, expulsó a los chagossianos de este archipiélago en el Océano Índico para que EUA construyera una base militar. Desde entonces han vivido en la diáspora. |
| Kurdistán Región geocultural que abarca territorios limítrofes de Irak, Siria, Irán y Turquía. En la zona existen 35 millones de kurdos. Sólo la parte de Irak es una entidad federal autónoma dentro de la república iraquí. | Laponia o Sápmi Región dividida entre Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, antiguo hogar del pueblo lapón, que es reconocido oficialmente como un grupo minoritario por los tres países escandinavos. |
| Padania Áreas alrededor del Valle del Po en el norte de Italia. Es más bien un movimiento separatista que busca cierto nivel de independencia. | Panjab Representación de los descendientes de los punjabis, uno de los grupos étnicos más grandes de las diásporas india y pakistaní. |
| Raetia Antigua provincia romana que fue nombrada así por el pueblo Rhaetian. Actualmente abarca partes de Suiza, Austria, Alemania, Italia y Liechtenstein. | Somalilandia Estado de facto autogobernado que declaró su independencia de Somalia en 1991, pero que no es reconocido por ningún país. Somalia lo considera una región autónoma. |
| Tierra de Székely Área histórica en Rumania, habitada principalmente por los Székelys, un subgrupo del pueblo húngaro del este de Transilvania. El gobierno rumano ha señalado que nunca obtendrán autonomía territorial. |
Difícilmente estos representativos consiguen llevar a 23 jugadores y, de los que van, pocos son profesionales, porque casi no tienen oportunidad de involucrarse en el futbol internacional oficial. Pese a ello, y a que no se otorgan premios monetarios, los seleccionados portan sus playeras con mucha dignidad y orgullo, y juegan con absoluta entrega.
Es una experiencia única y estoy muy orgulloso de representar a mis antepasados.
Jirijoonas ‘Innu’ Kanth, seleccionado de LaponiaYo soy un bendecido, ¿quién no quiere jugar por su país?
Faisal Mohammad, delantero de Somalilandia
El gobierno de Abjasia, con el apoyo económico de Rusia, asumió los gastos operativos del torneo. Todos los partidos se disputaron en el entonces renovado Estadio Dinamo de Sujimi, la capital, y en el Estadio Daur Akhvlediani, en el pueblo de Gagra.
No se puede hablar de una concurrencia masiva de aficionados extranjeros. De hecho, parece que sólo hubo un par. Tampoco se puede decir que los juegos registraran llenos a medias o totales, salvo por los de Abjasia.
Pero los locales abrazaron el Mundial con entusiasmo y apoyaron a todos los equipos visitantes, y siempre que había asientos vacíos, los organizadores permitían la entrada de aquellos que no tenían boleto pagado. Los 28 partidos fueron transmitidos en vivo en el sitio web de la CONIFA.
El tercer lugar lo ganó Chipre del Norte que derrotó a Padania. La final, que se llevó a cabo el domingo 06 de junio, fue todo un acontecimiento, pues enfrentó al equipo de Panjab contra el anfitrión, Abjasia, que hasta ese momento no había recibido ni un solo gol.
El estadio estaba abarrotado, mucho más allá de su capacidad. Había gente en las tribunas, de pie alrededor del campo, atrás de las porterías, sobre las bardas e incluso algunos audaces encaramados en los postes de luz.
El encuentro terminó 1-1, gracias al dramático empate de Abjasia al minuto 88. Y más dramática aún fue la tanda de 16 penaltis para poder definir al campeón: Abjasia. Y entonces fue el caos de la alegría. La celebración de los héroes. La muy emotiva fiesta de una nación.
| El arranque del torneo 2016
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Highlights de la final y premiación
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El torneo CONIFA es una forma de intercambio cultural, en el que personas de diferentes orígenes pero con luchas similares, encuentra consuelo en la compañía del otro. Por lo que respecta a los abjasios, este torneo es tan bueno como la Copa del Mundo real.
Rayhan Demytrie, corresponsal de la BBC
RECOMENDACIÓN
Desert fire: the world cup rebels of Kurdistan
Documental de The Guardian: Los sueños de la gente apátrida a través de los ojos del equipo de futbol del Kurdistán mientras compite en la ‘copa mundial rebelde’ para naciones sin patria oficial. Un film de Sebastien Rabas y Jack Losh, 25 minutos, subtítulos en inglés.
EPÍLOGO
Las rebeldes ya juegan
La CONIFA alienta a todos sus asociados a invertir en futbol femenino y a crear selecciones nacionales. Hasta marzo de 2019, los únicos confirmados con equipo de futbol femenino eran Chipre del Norte, Occitania y Sápmi en Europa, así como Darfur y Matabeleland en África.
El primer partido oficial de futbol femenino de la CONIFA se celebró el 10 de noviembre de 2018 en Chipre del Norte, donde las jugadoras de Sápmi vencieron a sus anfitrionas 4-0 en un evento que se denominó la Copa de la Amistad de las Mujeres.
Por la libertad
El Tíbet es una región al noreste del Himalaya y la patria tradicional de los tibetanos. Desde 1950 ha estado bajo el dominio de China. Su selección nacional de futbol está formada, en su mayoría, por jugadores en el exilio.
Fuentes e imágenes: The Guardian, BBC News, Al Jazeera, NPR, The Financial Times, Outside of the Boot, CONIFA, #Abkhazia2016, Max Avdeev.