
Mi nombre es Amelia María Draxler. Nací en la Ciudad de México a una hora que nadie recuerda. Soy comunicóloga de profesión, investigadora social por naturaleza y escritora sin remedio.
Durante veintinueve años he colaborado tanto con la iniciativa privada como con el sector público y la sociedad civil organizada: música, comunicación, radio y televisión públicas, cultura, educación, cine, negocios e industria.
Orgullosa mujer de contrastes. Librepensadora, feminista y vampiro. Me apasiona el conocimiento, la comida, las artes y los viajes. Y me apasiona, también, escribir cuentos y relatos que son una mezcla de ficción realista, horror de la vieja escuela y, quizá, algo de realismo mágico. No, no son para niños.
Trabajo como consultora independiente, enseño cada vez que puedo y desde hace algunos años soy estudiante autodidacta de historia de Medio Oriente, terrorismo y terrorismo & comunicación. Aficionada al futbol y al béisbol.
Además de un oído privilegiado y las manos siempre frías, tengo una nariz enorme, «como un periscopio del alma que se adelanta a la vista para explorar el paisaje y saber si vale la pena desembarcar o permanecer retraído, debajo del mar de la existencia» (Carlos Fuentes, La voluntad y la fortuna).
Fotografía: Alfredo Pelcastre