No fue un chiripazo ni un milagro guadalupano. Fue un proceso, una suma, un resultado. Y cuatro títulos en diez meses lo prueban.
Y que retiemble en su centro la tierra: México conquista oro histórico en Londres 2012
La crónica de una victoria no anunciada: el David de Tenochtitlan derrotó al Goliat del Amazonas.