Mundial Sub-17: con olímpico, sangre y chilena, el gran mini-Tri calificó a la final

Julio 07, 2011
Semifinal
Estadio Corona, Torreón, Coahuila
Alemania vs México (2-3)

Qué madera la de estos chamacos, de veras. No tendrán muchos años, pero sí que tienen harto corazón y carácter. Partidazo de gente grande el que dieron: muy bien jugado, muy bien ganado y emocionante hasta el meritito final. Estamos contentísimos.

Hacía un ratote que no sonreía yo tanto. Hasta se me entumieron los cachetes. Aun cuando íbamos perdiendo, no dejé de sonreír. Sonreía del puro gusto de ver buen futbol. Fut generoso, veloz, avispado, luminoso. Fut a montones. Fut durante 95 preciosos minutos.

Los chavos, sin importar nacionalidad, se batieron con todo. No hubo un solo balón que no pelearan a morir. No escatimaron intentos ni esfuerzos. Jugaron con idea, con entusiasmo, con bravura.  Sin mezquindad en avisos, peligro, tiros pa fuera o tiros atajados por los porteros. Y la sensación latente de que cualquiera podía ganar hacía imposible que uno quitara los ojos de la pantalla.

Pero como ya ve que la cosa heroica se nos anda dando últimamente, nuestros niños también escribirían su capítulo glorioso desde la adversidad: con marcador en contra, un herido, el tiempo encima, y un rival  de ordinario poderoso que lleva en su ADN la esencia misma de la palabra ganar (¡ay, nanita!).

Ahí le van, pues, los 10 momentos que cuentan la historia de la ya memorable proeza:

1. La ventaja mexicana: los aztequitas sorprenden muy temprano y al minuto tres marcan gol por cuenta de Julio Gómez

2. El empate alemán: los germanitos igualan al 10′, vía Samed Yesil

Bu, qué poquito nos duró el gusto, pero pus era de esperarse. Estamos hablando de la selección con la ofensiva más destacada del torneo: llegó a esta instancia con 18 goles a favor y sólo tres en contra. Y el Yesil ese, ps es su goleador.

3. El dominio mexicano: la iniciativa es de los nuestros: controlan la pelota, la tocan, se mueven, buscan, se cuelan, están sobres. Los otros se amontonan atrás e incluso defienden con los once en el área

Aguas con los alemanes: esos aguantan y aguantan como si no les apurara el planeta, pero de pronto se descuelgan y anotan.

4. La ventaja alemana: y cuando mejor juega el mini-Tri, Emre Can pesca un balón y se deja ir como alma que lleva el diablo. Sí, gol de ellos al 60′

 ¡Te estoy diciendo, mano!… La verdad, no nos sorprende, pero cómo nos repatea. Y entonces una comienza a guiñarle el ojo a vírgenes y santos pa que nos echen una manita.

5. Va nuestro resto: el DT Raúl Gutiérrez pone toda la carne en el asador y hace sus tres cambios

Que no se diga que México no agotó los recursos: órale, lo apostamos todo por la victoria

6. El cambio alemán: al 73′, el DT Steffen Freund saca sorpresivamente al mentado Can, quien, dicho sea de paso, es el capitán y un jugadorzote

Dicen las malas lenguas que la sustitución es por lesión. Como sea, ¡bendito sea el Señor!, porque era un franco dolor de muelas.  

7. El empate mexicano: al 76′, un morenito con cara de pícaro, que se apellida Espiricueta, cobra tiro de esquina que termina convirtiéndose en golazo olímpico

¡ESTAMOS VIVOOOOS!… Así, por lo menos, ya alcanzamos tanda de penales. No, no, no, no. Resolvamos orita: ¡venga, peques, ustedes pueden!

8. El drama: pero claro, si no es de a gratis que Pepe el Toro sea mexicano, la circunstancia tenía que complicarse pa que uno sintiera el rigor del destino: en la jugada anterior, Julio Gómez estrella su cabecita contra la de un alemán y se abre tremenda rajada de alcancía en la maceta

¡Recórcholis!… ¡La sangre corre y salpica! ¡Ya no tenemos cambios! ¡Se llevan al muchachito en camilla! ¡Estamos con 10 en la cancha! ¡Todavía falta mucho! ¡Las sales, por favor, las sales!

9. Yo no me rajo: como un verdadero valiente, y con un vendaje tipo momia en la cabeza, el herido, nuestro pequeño espartano región 4, regresa al campo de batalla bajo la ovación conmovida y arrebatada del respetable, el que está en la tribuna y el que mira desde su casa

¡Qué agallas, mijo, qué agallas! Muy bien por ti. Por supuesto que no se lo iba a perder, aunque su madre esté al borde del zupiritaco por el atrevimiento. A esa edad casi que todavía son de hule, pero igual el corte no fue poca cosa: mide casi 10 centímetros.

10. El gane mexicano: al 90′, en otro cobro de tiro esquina, el descalabrado se instituye en niño héroe al aventarse espectacular chilena que firma el triunfo con un golazazo

¿¿ASÍ O MÁS EMOTIVO EL ASUNTO??… Es la apoteosis. El frenesí. La locura. Qué Justin Bieber ni que la… nada. El nuevo ídolo juvenil se llama Julio Gómez, singau.

Y pus así fue. Muy bonito, muy padrísimo. Histórico.

Hay algo en particular que yo quiero aplaudirles a los de nuestra chiqui-selección: la convicción. A pesar de las calamidades, ese equipo estaba 120% convencido de que podía ganar y lo exudaban por los poros. En ellos nunca hubo duda. Y esa certeza inflexible premió su arrojo.

Le soy honesta: sí soy bien fan de las selecciones alemanas de fut. Por su frialdad, su eficiencia, su solidez. Y al ver a sus talentos incipientes, entiende uno por qué de grandes son lo que son. Se nota el trabajo desde la cuna. Y me queda claro que el futbol de Alemania tiene muchísima tela de donde cortar. Buenos jugadores los que trajeron.

¡Ay, pobres!: ¿qué tal les cayeron los 40 gradotes de la Comarca Lagunera?… Colorados-colorados que estaban los güeritos

Pa la estadística: ninguna selección mexicana le había anotado dos goles a Alemania en un Campeonato Mundial. ¡Y nosotros les metimos tres!

Tons, ahora nos enfrentaremos a la garrita charrúa que derrotó 3-0 a la verdeamarelhita.

Nos vemos en el Azteca el próximo domingo.

 

¡¡Qué viva el Mini-Tri!!

¡Vamos, México!

5 comentarios sobre “Mundial Sub-17: con olímpico, sangre y chilena, el gran mini-Tri calificó a la final

Agrega el tuyo

  1. De verdad que los chiqui se rifaron. Se nota la juventud luego, luego. Como corren estos chamacos!!! Sin miedo y decicsión. Buena suerte para el domingo chavos! Mexico; México, ra, ra, ra!

  2. ¡México!¡México!¡México!
    ¡Enormeeeeeeeeeeeeeees!

    Simplemente es un partido que no creo que lleguemos a olvidar en mucho tiempo, sin falsa hipocresía es un verdadero resultado apoteosico. Y no solo es como se gano, sino a quien.

    Hay que recordar y atesorar estos nombres, seguramente en el futuro serán los referentes del TRI, y esa mentalidad a toda prueba ojala y perdure siempre.

    ¡El espritú de Huitzilopochtli regreso y sus hijos quieren honrarlo con el trofeo!

  3. Muchas tradiciones, costumbres y estos niños me hacen sentir orgullosa de ser MEXICANA.

    Por favor apartame 4 boletos para vernos en el Azteca y cantar bajo la lluvia.

Replica a Mario Alberto Cancelar la respuesta

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑